La ceguera política y el ocaso de “El Chino” Flores: el FMLN ante la irrelevancia

En el fondo, Manuel “El Chino” Flores se ha convertido en el síntoma más visible de una enfermedad de fondo: la incapacidad del FMLN para aceptar el final de un ciclo y dar paso a una nueva era política en El Salvador. Mientras no lo haga, el Letargo será su único horizonte. En el fondo, Manuel “El Chino” Flores se ha convertido en el síntoma más visible de una enfermedad de fondo: la incapacidad del FMLN para aceptar el final de un ciclo y dar paso a una nueva era política en El Salvador. Mientras no lo haga, el Letargo será su único horizonte.

El año 2024 selló la irrelevancia del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) en el escenario político salvadoreño. Tras décadas de declive, el “milagro de Lázaro” nunca llegó: el partido de izquierda, símbolo de antiguas batallas, apenas alcanzó el 6.40% de la votación presidencial y se sumergió aún más en un letargo que amenaza con borrar su legado. Al frente del desastre aparece Manuel de Jesús “El Chino” Flores, hoy Secretario General, quien encarna la falta de autocrítica, la negación del presente y la persistente nocividad de una dirigencia anclada en el pasado.

Candidato sin liderazgo, liderazgo sin futuro

El paso de Flores por la candidatura presidencial fue más marca de intrascendencia que esperanza de renovación. Su llegada a la Secretaría General en agosto de 2024 no fue un signo de cambio ni un acto de contrición luego de la derrota: fue, por el contrario, la reafirmación testaruda de una cúpula incapaz de reconocer su desgaste y el daño auto-infligido al partido.

Flores representa el último eslabón de una cadena que llevó al FMLN de la gloria al ostracismo. Su discurso no conecta con las nuevas generaciones, ni ofrece ruptura ideológica ni señales de autodepuración. Significa el anclaje de la organización a un modelo que los electores ya han rechazado de manera contundente, condenando toda posibilidad de resurgimiento.

Negación y narrativa de derrota robada

Inmediatamente después de la debacle electoral, Flores recurrió a una vieja táctica: la denuncia de fraude, la negación de la realidad. “Nos robaron votos”, insistió, como si el 84.65% obtenido por Bukele pudiera esconderse bajo la alfombra de la conspiración. Esta negación crónica de la derrota y la ausencia de autopsia política han impedido —por años— cualquier intento serio de redefinición estratégica y saneamiento interno.

Las consecuencias de esa actitud son palpables: un partido sin programa, una oposición sin propuesta, una voz que solo resuena para emitir críticas puntuales al gobierno de turno —ya sea sobre episodios en el Centro Histórico o los vaivenes de la criminalidad— en lugar de articular alternativas viables y convocantes.

Un partido en coma, una dirigencia aferrada

El FMLN pasó de baluarte decisivo a mínima expresión legislativa. Su crisis no admite paliativos cosméticos ni cambios de nombre en la cúpula. Lo que necesita es una refundación radical, una purga histórica que lo acerque a las nuevas demandas ciudadanas y renueve su sentido de existencia.

Pero mientras Flores y la vieja guardia persistan en la ceguera, el partido seguirá atado a su letargo. La incapacidad de reconocer su actual intrascendencia es, en última instancia, su condena: una maquinaria electoral sin engranajes, incapaz de ofrecer más que recuerdos y lamentos, sin imaginación, sin futuro.

El único milagro pendiente

El verdadero “milagro” para el FMLN no consiste en volver a ganar una elección, sino en atreverse a sacrificarse para permitir el nacimiento de un nuevo proyecto. Solo un acto de valentía política —renuncia y relevo de su dirigencia obsoleta— podrá salvar algo del naufragio y dotar de sentido a la historia que durante años representó.

En el fondo, Manuel “El Chino” Flores se ha convertido en el síntoma más visible de una enfermedad de fondo: la incapacidad del FMLN para aceptar el final de un ciclo y dar paso a una nueva era política en El Salvador. Mientras no lo haga, el Letargo será su único horizonte.